"El Amor más grande abrió la puerta de la Salvación".
Cristo siempre estuvo aquí...
Del santo Evangelio según san Juan 15, 9-11
En aquel
tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me
amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en
mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor,
como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y
permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que
mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado.
Fuente: http://es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1436/articulo.php?id=56735
EL SANTO SUDARIO: RETRATO DE LA PASIÓN DE CRISTO
I. RECUENTO
HISTÓRICO
Según una antigua tradición proveniente de la iglesia naciente, el
apóstol Pedro conservó el manto con que fue envuelto
el cuerpo de Jesús, después de haber sido bajado de
la cruz, y que él mismo encontró en el sepulcro
vacío el domingo de resurrección. (Lucas 24,12). San Cirilo
de Jerusalén y San Gregorio Nacianceno, del siglo III, Juan,
patriarca de Constantinopla y San Germán, obispo de París
del siglo IV, San Leandro de Sevilla del siglo VI,
o Beda del siglo VIII; relataban que el "lienzo de
Cristo" existía. La primera ciudad donde fue expuesto fue en
Edesa (hoy Urfa), edificada entre la Anatolia y Persia. En
un manuscrito del siglo VI se cuenta que el rey
Ukhamm (9-46 d.C.), al saber que en Jerusalén un gran
profeta había sido crucificado, logró obtener la "efigie" del santo,
milagrosamente estampada sobre un lienzo de lino. Fue además Edesa
el primer estado del mundo en adoptar el cristianismo. Seguidamente,
la reliquia fue llevada a Constantinopla (hoy Estambul) en Turquía,
capital del nuevo imperio romano, en el año 994; y
fue exhibida en la basílica de Santa María del Faro.
Allí permaneció hasta la cuarta cruzada, cuando la ciudad fue
saqueada por los franceses, en el año 1203. En Europa
el lienzo estuvo primero en poder de los templarios, hasta
1307; luego pasó a manos del duque Geoffroy de Charny,
quien lo expuso en la iglesia de Lirey. Después fue
llevada a Turín en 1578, a la casa de los
Saboya, desde entonces ha permanecido bajo la custodia de la
arquidiócesis de Turín, en la capilla real de la catedral
de San Juan Bautista.
II. EL SANTO SUDARIO Y LA CIENCIA
MODERNA
En el año 1898, el abogado turinés Secondo Pía, reveló
una serie de placas fotográficas del lienzo, en las que
en sus negativos refleja la imagen de un hombre cubierto
de heridas, y con la misma fisionomía que se le
atribuye al Hijo de Dios. Del mismo modo, En diferentes
períodos del siglo XX se hicieron estudios al santo sudario;
en total se han tomado más de 32.000 fotografías y
más de 1.000 exámenes científicos. En julio del 2002 el
lino fue sometido a una rigurosa limpieza para quitarle el
polvo acumulado por siglos, el sudario se cosió a una
nueva tela esterilizada, los restos retirados fueron clasificados y guardados;
además se tomaron imágenes a través de un escáner y
se elaboró un mapa digital completo de la reliquia. En
1988, las universidades de Arizona, Oxford y de Zúrich sometieron
el lino a la prueba de radiocarbono 14, para determinar
su antigüedad, que fue situada entre los siglos XIII y
XIV de nuestra era. Se creyó que la pieza era
una falsificación de la Edad Media; sin embargo, en 1992
el sabio ruso Dimitri Kouznetsou demostró que la sábana de
Turín es mucho más antigua. Argumentó que el incendio en
1532 provocó una especie de rejuvenecimiento, por las altas temperaturas
que sufrió el lino mientras se encontraba guardado en un
relicario de plata, en la catedral francesa de Chambery. Los
daños del tejido fueron remendados por las monjas clarisas de
este templo en 1534. Incluso los resultados obtenidos por los
rayos X, han demostrado que este manto rectangular de cuatro
metros de largo, por uno de ancho, corresponde a un
tejido a mano de tipo "espina de pescado", utilizado en
Egipto y en Palestina desde el siglo III a.C. Su
material era de hilo de algodón de tipo "herbaceum", cultivado
sólo en el Cercano Oriente. Otra prueba para demostrar su
autenticidad, está en las inscripciones en letras mayúsculas que a
simple vista no se pueden verse, encontradas en varias partes
del lienzo. Las palabras estaban escritas en griego, latín y
hebreo; una de ellas dice IN NECEM que podría significar
"vas a morir", otros textos son: IHEOY "Jesús" en griego,
y NAZAPHNO, término que puede traducirse como "Nazareno".
Se
logró por computadora una imagen del hombre en tres
dimensiones, en caso de que el lienzo hubiera sido una
simple pintura, habría producido una impronta plana, distorsionada y sin
estética. En la sábana sólo se
distinguen dos colores: un
suave sepia en
la forma del cuerpo y un
marrón oscuro proveniente de las
manchas de sangre. La
figura que aparece por ambos lados
del lino es una combinación de sombras oscuras y claras.
Algunas penetran levemente en la pieza, mientras otras ni
siquiera fueron tocadas. Se tomaron muestras de 37 lugares distintos
del tejido, pero no se pudo extraer ningún tipo de
colorante artificial; en cambio las manchas de sangre son fluorescentes,
al igual que los remiendo de las quemaduras. Se recogieron
además fragmentos de polvo, hongos, esporas, y polen
de 28 especies distintas, algunas correspondían a 20 clases de
plantas muy antiguas, de las 59 encontradas en su totalidad.
Unas procedían de pinos silvestres que sólo florecían en las
llanuras de Siria y de Palestina, otras eran de la
región del Mar Negro y algunas más recientes de Francia
e Italia. Del polvo encontrado en el sudario, se hicieron
muestras comparativas con las halladas en el museo arqueológico de
Turín, y se extrajeron muestras de partículas de polvo de
momia y tejido funerario del Valle de los reyes, que
datan del año 1100 a.C. Se comprobó que ambos tejidos
contenían una importante cantidad de sal refinada y de excelente
calidad, proveniente de las deltas del Nilo.
III. LAS MARCAS DE LA CRUCIFIXIÓN
El santo sudario ha sido
llamado como el "quinto evangelio", debido a la gran información
que contiene sobre la pasión del Señor. Los científicos dedujeron
que el hombre del lienzo debió de medir 1.80 metros
de altura y pesar 80 kilogramos, sus cabellos son largos
y recogidos en una trenza. El rostro refleja una fisionomía
serena y llena de dignidad; pese a mostrar visibles muestras
de tortura. Tiene los ojos cerrados, la nariz fracturada, el
pómulo derecho y el labio superior hinchados por fuertes golpes
ocasionados con una vara. En la frente y alrededor de
la cabeza hay 30 heridas, estas fueron hechas por
una corona de espinas largas y afiladas, provenientes
de arbustos que florecen en el Mediterráneo. En el cuerpo
quedaron señales de unas 120 marcas producidas por un azote
romano de dos correas con puntas de plomo, de ellas
brotó sangre y suero. También se hicieron estudios comparativos por
medio de fotografías infrarrojas con el "manto Sacro" o vestido
blanco que se conserva en la iglesia francesa de Argentelvil,
en el que se cree fue el que llevó Jesús
hasta la cruz; se descubrieron manchas de sangre, en los
mismos lugares de las heridas del ajusticiado del sudario. Otras
heridas en el omóplato izquierdo y el hombre derecho producidas
por un gran peso. Se halló manchas de sangre hechas
por un clavo que le atravesó la muñeca izquierda, y
una lesión en la rodilla izquierda a consecuencias de varias
caídas. Marcas de una cuerda que le sujetaban las piernas,
y en el centro del pie derecho una herida del
clavo que fue empleado para fijar ambos pies. Hay una
similitud de acuerdo a la trayectoria que produciría los clavos
de la crucifixión, traídos a Roma en el año 325
por la emperatriz Santa Elena, y que están en la
basílica de la Santa Cruz. La herida del costado derecho
fue provocada por una lanza de hoja afilada, que penetró
entre la quinta y la sexta costilla e hizo manar
sangre y líquido del pericardio. El "espectro" identificó que la
sangre humana del lino era muy antigua y pertenecía al
tipo AB.
IV. COMPARACIÓN CON OTRAS RELIQUIAS
Del rostro de la
sábana se lograron varios descubrimientos, pues se comparó con el
velo de la Verónica , que es el paño con
el que fue enjugado la cara del Mesías camino al
calvario, y que se conserva en la basílica de San
Pedro en el Vaticano, y ambos son iguales. Asimismo, se
hallaron 130 marcas de sangre idénticas con el sudario que
se conserva en Oviedo (España); que es un pequeño paño
que cubrió el rostro del Señor, y que fue hallado
también por San Pedro en
la tumba vacía (Juan 20,7 )
. El manto se encuentra en la catedral
de Oviedo desde el siglo XII, y según las crónicas,
fue sacado de Jerusalén en el año 614, cuando la
Ciudad Santa fue arrasada por los persas. En las fotografías
tomadas a gran escala sobre los ojos de la víctima,
se encontraron las marcas de dos monedas sobre los párpados,
lo que concuerda con la antigua costumbre hebrea. La moneda
del lado derecho pertenece al procurador Poncio Pilatos, acuñada entre
los años 22 al 32 D.C. La del lado izquierdo
es del emperador Tiberio César, del año 29 D.C.
V.
ASOMBROSO DESCUBRIMIENTO
Los médicos forenses explicaron que la muerte de aquel
condenado debió de haber llegado después de una terrible
agonía de varias horas. El cadáver fue cubierto con una
gran cantidad de mirra y áloe, sustancias utilizadas en el
rito fúnebre judío; estos componentes han sido identificados en
todo el lienzo. Los expertos han concluido que la imagen
pudo haberse formado por un fuerte resplandor de energía,
producto del calor del cuerpo de Cristo en el momento
de la resurrección.