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jueves, 20 de junio de 2013

El invitado Especial

El martes se celebró el cumpleaños del sacerdote de nuestra parroquia.
Decir que el cielo estuvo ahí resulta insuficiente...

La misa fue celebrada por el cumpleañero y el Párroco.
Y casi no tengo palabras para expresar y narrar lo que sucedió en aquel templo...

La alegría y devoción,... el amor que entregó el vicario fue sublime...
Y la humildad de nuestro párroco... el permanecer incluso en gesto como el no destacado... resultó aleccionador...

Sólo al finalizar la celebración y ver al vicario salir detrás del primero, pudimos descubrir los rangos, pero sobre todo, el respeto...

Un grupo de ángeles coreó las canciones...

La Transubstanciación se realizó en medio de una inmensa gloria,... la de nuestro corazón con la visita de Cristo Jesús...

- Sabes? - susurré a mi infaltable compañera de banca - Jesús se está paseando en medio del pasillo...
- Se siente no?... - contestó.
- ...Sí,... se siente...- respondí.

Su rostro reflejaba una dulce y sutil sonrisa...
No era sólo yo quien tenía ganas de sonreir,... al sentirme inmensamente bendecida con la Presencia y Alegría del Señor!!...

Oh! Bendito y magnánimo Salvador nuestro que te dignas visitarnos!!
Que bajas del cielo para fortalecer y purificar nuestras almas!!

Gracias por mantener tu promesa... porque Tú no puedes mentir...
Pues dijiste:
"Yo estaré con Uds. todos los días,... hasta el fin del mundo".






Ayuno, Oración y Limosna


Fuente: http://www.es.catholic.net/aprendeaorar/103/1241/articulo.php?id=49740

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 

«Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te lo recompensará.


Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te compensará.


Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, si no tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará»




miércoles, 12 de junio de 2013

Días de Hospital- Segunda parte

Conocí aquellos días a Lila. Una mujer de 62 años que se encontraba hospitalizada por una infección en el pie, producto de una complicación de un accidente de tránsito, hacía ya dos años.
Con signos visibles de trastornos mentales, pasaba algunos momentos lamentándose de su suerte...
Lila nunca tuvo visitas... Los 6 días que permaneció en aquella cama, no recibió a ningún pariente,... a ningún amigo..., a ningún conocido...

Contaba que vivía con su madre, una anciana de 85 años que cuidaba de los pollos y los gatos.
Pero cuando la recordaba, lloraba profundamente... No aceptaba tener que regresar...
En el hospital nadie la conocía. Había sido trasladada en ambulancia desde la Tablada de Lurín... un lugar de extrema pobreza. Y en esa misma fue llevada de regreso, no sin antes ver su caso la asistente social.

Ella ocupó la cama junto a mi madre... y también mi corazón...
Es en los enfermos donde se encuentra, muy especialmente, Cristo Jesús.
Y cuando Lila, sentada en su cama, me miró con sus ojitos de humildad y necesidad profunda,... yo no pude más que dirigirme a conversar con mi Señor.

Fue así que tuve la experiencia más hermosa en mucho tiempo, porque vino del alma,... provino de Dios.
Supe de su historia,... o de aquella que vale para ella...
Calmé sus ansias,... sus miedos,... su rencor y soledad...

Al echarle colonia a mi madre, pensé: Cómo no hacer lo mismo con ella?...
Pero temí que mi madre se resintiera o protestara porque, era su colonia...
Más enseguida comprendí que Cristo esperaba también lo mismo.

Cristo en mi mami, fue la razón de todo lo que viví... Mi mamita recibía lo mejor de mí y descansaba tranquila sabiendo que luego vendrían sus hijos, hermanos y quizá alguna amiga a verla...

Pero Lila no,... su única certeza era que no vendría nadie...
Fue entonces que, cogiendo la segunda colonia regalada, me acerqué a ella y con las manos empapadas le cubrí los brazos,... el pelo,... las manos...
La felicidad fue perfecta,... el Cielo llegando,... el mismo Cristo sonriendo...
Sí,... fue la alegría más grande que experimenté entonces...
Y Lila?... Lila me miraba y sonreía hermosamente,... no dejaba de observar las caricias recibidas,... el cariño derramado sobre ella.

Rezamos el Ave María,... conversamos de los misterios del Rozario que había aprendido en casa de unas monjitas hacía muchos años,...
Por lo que, en cuanto me fue posible, le llevé uno, junto a una estampa de María Auxiliadora,... nuestra Madre dulce y amorosa...
- La mamita... - repitió varias veces. Y su sonrisa fue más hermosa aún...

Con Lila aprendí que el sentido de la vida no es tan sólo amar a los "nuestros". Nuestros hijos, nuestro esposo(a), nuestros familiares, nuestros amigos(as)...
La vida en esta tierra es para amar a Dios sobre todas las cosas. Y Él, se encuentra en todo aquel desvalido, pobre y enfermo que siempre espera un poco de nuestro tiempo,... algo de nuestro corazón,... ese vacío que debe ser llenado,... la sonrisa, comida o bebida que no tienen...

Lila me hizo muy feliz y se lo agradezco.
Cuando el Señor me llame no quiero verlo triste ni serio por mí,... por lo que no hice y pude hacer,... por lo que hice mal,... o por las veces que lo ignoré...
Quiero verlo feliz, que me sonría enormemente,... que extienda sus brazos hacía mí!!

Saben?... Todos somos llamados a ser santos,... y el mismo Papa Francisco, el representante de Dios en la Tierra, lo repite una y otra vez.
Santo no es aquel que nunca se equivoca,... santo es aquel que siempre regresa,  y se esfuerza en cumplir los mandatos de Cristo, especialmente en la caridad...

Que el camino de nuestra vida sea para hacer feliz a nuestro Salvador,... porque sólo así, podremos llegar algún día al Cielo,... Reino y Morada eterna preparada por Jesucristo...

Gracias Lila!...
Gracias y quiero decir siempre "Sí!", Señor...





martes, 11 de junio de 2013

Dias de Hospital - Primera parte

Gracias Señor porque puedo escribir una vez más!
Los días pasados han sido muy difíciles...
Mi madre estuvo interna en el hospital desde el domingo 26 de Mayo al Sabado 01 de Junio.
Y fueron días de fuerte prueba en la Fé.

Al lado de su cama pude conocer el sufrimiento de otros, pues ella, con el favor de Dios, evolucionaba bastante bien... Y aquello descubrió lo mejor de mí...

A través de la ventana se mostraba imponente la Cruz de la Parroquia aledaña y fue el motor de mi Fuerza.
Me concentré en imaginar que sobre una semejante dio su Vida el Salvador. Y que no fue fácil, puesto que sufrió grandemente por amor a la humanidad.

Qué me tocaba hacer entonces a mí?...
Quedarme sentada cuando a mi madre no se le ofrecía nada y simplemente centrar mis oraciones solamente en pro de su curación?...
No.
Lejos de aquello, Cristo en su Espíritu Santo, me pidió que también hiciera "algo" por los demás...

Conocí a una mujer que acompañaba a la madre de su novio. La cual nunca había aprobado su relación con ella.
Esta señora tenía aproximadamente 85 años, hacía como 9 que se encontraba postrada en una cama sin poder controlar los movimientos de su cuerpo, víctima de las secuelas de una fuerte cirrosis y diabetes.
Las razones por las que llegó a quedar así no las conozco y no es la intención de este post asustar a nadie que padezca de estas enfermedades... en todo caso, sacar lo positivo: Cuidar nuestra alimentación, siempre de la mano de Dios.

Enterada de su historia, sentí el impulso de ponerme a los pies de Margarita, y elevar unas plegarias como si salieran de su propio corazón.
Antes, por supuesto, se lo sugerí a María, su "nuera", quien inmediatamente aceptó.
Y en cuestión de segundos nos encontramos dirigiéndonos al Señor...
Yo expresando y ella repitiendo...
Margarita nos miraba... los escasos segundos que sus ojos pordían permanecer en un solo punto...
Sólo Dios sabe lo que habrá pensado,... sentido... pero lo que yo sé, es que nuestras palabras lograron disminuir su miedo,... su soledad...
Cuando fue cambiada frente a la estación de enfermeras, pensamos que era para cuidarla más de cerca...
Pero no fue así,... fue porque faltaba poco para su partida...

Efectivamente,... Margarita se fue a los dos días...
Cuando pienso en ella, ruego al Señor por su eterno descanso... porque sé que tuvo preparado un lugar para aquella morada eterna.

Los méritos son del Espíritu Santo...
Y cómo puede el Espíritu Santo actuar a través nuestro?...
Acaso podemos ser así de merecedores?...
Sí. Podemos serlo,... en la medida en que nuestro Corazón ame y busque con todas sus fuerzas a Cristo Jesús...