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lunes, 1 de febrero de 2021

Con Jesús en la eternidad

 

La vida es increíble. 

Es bonita, es difícil, es corta, larga. 

Reímos, cantamos, bailamos, lloramos, abrazamos, amamos; gozamos con la felicidad del otro, nos conmovemos con sus ilusiones, alegrías, sus retos cumplidos, sus confesiones de inseguridades abiertas y vencidas. 

Tanto en común y tanto que nos hace diferentes, pero a la vez muy hermanos.

La vida es una, nos abraza y recibe. Hay tanto que disfrutar, que compartir, que entregar...

Y lo mejor es que no termina aquí.

El Padre de todos los hombres nos amó tanto y nos ama siempre, y fue por eso que envió a su único Hijo a ser sacrificado, por amor, por nuestros pecados. Aquellos pecados cometidos desde la creación del ser humano hasta el fin de los tiempos. Todos conocidos por Él y por su amado Hijo, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.

Las puertas del Reino están abiertas. Solo queda ver quiénes entrarán en él...

La invitación está hecha. La deuda pagada, el Amor esperando el momento destinado para cada uno.

Si elegimos pasar la eternidad en la dicha y bienaventuranza de la felicidad junto a Dios y a muchísimos otros hermanos que lo elegirán, gozaremos de una alegría y paz incomparable, bendita, real y absolutamente posible.

Si decidimos que somos invencibles, que estamos bien, que lo podemos todo, que lo pudimos todo sin Él, pasaremos la eternidad lejos de Él. 

Si Dios es amor, ¿qué es lo contrario?, si Dios es perdón, ¿qué es lo contrario?, si Dios es misericordia, ¿qué es lo contrario?, si Dios es luz, ¿qué es lo contrario?...

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Juan, 14, 6), dijo el Señor. 

¿Qué es lo contrario? Perdición, mentira y muerte.

La misericordia de Dios es grande y permanentemente se encuentra a la espera de que le hablemos, que le contemos nuestras angustias y alegrías, que le permitamos formar parte de nuestra historia y lo elijamos como el gran compañero.

¡Nos ama!, no ama nuestro pecado, pero nos ama a nosotros, sus hijos únicos e incomparables.


Jesús, ven..., acércate a mí, muéstrame quién eres, Hijo de Dios y Salvador de la humanidad.

No me dejes solo, lava mi pecado, limpia mi corazón. 

Tú, que resucitaste a Lázaro, ¡háblame y ten compasión de mí!

 

Entonces,  ¿una vida aquí con Él y la eternidad para amarlo y ser felices para siempre?

O, ... todo lo contrario.










lunes, 14 de noviembre de 2016

Este es el Cordero de Dios

"Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme".

Momento sublime de la Santa Misa!!...
El sacerdote presenta a Jesús ahora escondido en la hostia.
Lo eleva y lo muestra a los fieles.
Algunos caen de rodillas. Otros se mantienen de pie.
Algunos otros quizás ni lo notaron...

Se ha dicho mucho sobre ésto.
Como que no es necesario arrodillarse, porque no es obligatorio...
Posición tal vez válida para algunos que también aman y reconocen al Señor.

Lo cierto es que para mi, estoy oyendo que dicen:
Aquí está Jesucristo. Éste es. Helo aquí! En Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.
Y es entonces que mis rodillas se doblan para adorarlo. Para amarlo!
Para decirle con la humildad que me permite mi pobre humanidad:
"Te reconozco como mi Salvador.
Señor, no soy digna de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme".
... Enseguida pido por la fidelidad del celebrante.

A pesar de que en innumerables ocasiones me han hablado de este momento, de que no es necesario arrodillarse, de que la misa debe tener uniformidad...
No encuentro la manera de mantenerme en pie, cuando el sacerdote muestra la Sagrada Forma y dice que en realidad es el mismo Señor...

Jesús, Hijo de David, ten compasión de todos nosotros.
Tu Sangre fue derramada por la humanidad entera.
Muéstranos tu Misericordia y danos tu Salvación.








viernes, 8 de mayo de 2015

Jesús

Señor, qué feliz me hace saber que me amas,
que estás aquí, que me miras, que estás pendiente de mí.
Porque si me equivoco me corriges, y más aún me perdonas.
Te amo, Cristo Jesús!!
A pesar de ser Tú el Juez de vivos y muertos, eres ante todo la Misericordia Divina e Infinita!!
Que nos perdona cuando el corazón se nos destroza a pedazos por haberte ofendido, Señor!

Qué podría decir que refleje con justicia el inmenso amor de tu Corazón?...
...Sólo se me ocurre:
Santo! Santo!
Santo es el Señor Dios del Universo!
Llenos están los cielos y la tierra de su Gloria!
Hossana en el cielo! Hossana!
Bendito el que viene en nombre del Señor!!




viernes, 10 de abril de 2015

El Hijo de Dios

No creas todo lo que escuchas, ni lees.
Perdona,... no juzgues, no condenes.
Busca el amor, ... busca la paz, busca a Cristo!

Él te conducirá a las aguas de descanso.
Y reconfortará tu alma!!


jueves, 26 de febrero de 2015

domingo, 28 de diciembre de 2014

El Niño Jesús

Gracias por tu llegada al mundo Jesús!!
Gracias por el amor infinito del Padre!!
Tu luz nos guíe hacia la vida eterna y nos haga partícipes del Reino de tu Gloria.
             Amén


jueves, 18 de diciembre de 2014

Apresura tu Venida!

Se acerca tu venida Señor!...
Como en los tiempos antiguos, espero en ti Salvador nuestro para la liberación de nuestras almas!
Al fin y al cabo, de eso se trata la Navidad. De celebrar la llegada del Mesías. De Aquel que libró de la muerte eterna a los hombres.

Tu nacimiento en el pesebre nos muestra el tesoro de la humildad.
De Aquel que siendo Grande se hizo pequeño.
El silencio de María Inmaculada, al contemplarte, revoloteó los cielos lleno de coros angelicales.

Santo! Santo es el Señor! Dios del Universo! Llenos están los cielos y la tierra de tu Gloria.
Hossana en el cielo! Hossana!
Bendito es el que viene en nombre del Señor!  

Nos redimiste del pecado por Amor!
Porque enviaste a tu Hijo, quien cargando en hombros con la infidelidad del hombre, fue clavado en una Cruz como símbolo del Amor perfecto. Del Amor que da la vida por sus amigos. Del Amor Redentor... Divino y Eterno.

Gracias Padre! Gracias Bendita Madre!
Gracias Hijo!...Gracias Espíritu Santo!!
Gracias por la vida!
Porque por ella, tendremos la oportunidad de encontrarte!
Y vivir junto a Ti, por los siglos de los siglos.

Amén









miércoles, 10 de julio de 2013

Tú, Señor...

Señor, el amor con el que me dices: "Te perdono,...siempre eres bienvenida en mi corazón..." - es para mí la prueba indudable de que estás aquí... en mi corazón,... junto a mi piel,... en lo más profundo de la esencia del aire,... el cual respiro y me da la vida,... vida eterna,... pero felicidad también terrenal.

Eres la fuerza imposible de ocultar,... la energía que nos empequeñece y nos susurra que somos inmensos merecedores de tu Misericordia,... por quienes lo entregaste todo,... lo sufriste todo,... lo permitiste todo...

Señor, voy tras de ti como la oveja que anduvo perdida por largo tiempo y al fin encuentra a su pastor...
Como los pajarillos que siguen a sus padres al aprender a volar,... y que aún habiendo aprendido a volar, buscan siempre un árbol donde poder descansar.

Eres mi motivo, mi vida, mi motor,... mi gran Salvador Señor!!




Cuando te sientas solo



Fuente: www.es.catholic.net

Para orar. Jesús siempre será en nuestra vida el mejor de los amigos.

Padre, en tus manos pongo mi espíritu
Lucas 23, 46

PALABRA DE DIOS

Jesús siempre será en nuestra vida el mejor de los amigos
·  Jesús “habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.
Juan 13,1
·  “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos”
Juan 15, 13

Jesús da consuelo al triste
·  Jesús comprende nuestra soledad. El mismo la ha vivido, pues cuando más triste se encontraba, fue abandonado por todos sus discípulos; y sin embargo, nos ha dejado un remedio poderoso:
“Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil”.
Mateo 26,41

Dios, refugio y fortaleza de los que esperan en Él
·  “Porque así dice el Señor: seréis alimentados, en brazos seréis llevados, sobre las rodillas seréis acariciados.
Como aquel a quien su madre consuela, así yo os consolaré”. Isaías 66, 12-13
·  “¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido.
Míralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada, tus muros están ante mí perpetuamente.”
Isaías 49, 15-16
·  “«No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.”
Juan 14, 1-3
·  “Al que venga a mi no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día.”
Juan 6, 37-39

Jesús cuida de nosotros
·  “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas.”
Juan 10, 11-15

Jesús nos quiere con Él
·  Jesús dijo: “Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él.”
Juan 14, 23

Jesús oró al Padre por nosotros
·  “Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo este estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo.” Juan 17, 24
·  “Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.”
Juan 17, 22-23
·  “Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.»”
Juan 17, 26

Como cristianos, ¡Pertenecemos a una comunidad!
·  “Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Si dijera el pie: «Puesto que no soy mano, yo no soy del cuerpo?» ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? Y si el oído dijera: «Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo» dejaría de ser parte del cuerpo por eso? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído, ¿dónde quedaría el olfato?”
1ª. Corintios 12, 14-17
·  “Si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; si un miembro es honrado, todos los miembros se alegran con él”.”
1ª. Corintios 12, 26
·  “Todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”.
Gálatas 3, 27-28

Jesús con nosotros
·  Jesús se acerco a sus discípulos antes de subir al cielo y les dijo: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”
Mateo 28,20
·  “Quién come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”. Juan 6, 56

ORACION

Estáte, Señor conmigo


Estáte, Señor conmigo
siempre, sin jamás partirte, 

y cuando decidas irte, llévame contigo;
porque el pensar que te irás
me causa un terrible miedo
de si yo sin ti me quedo,
de si tú sin mí te vas.
Llévame en tu compañía
donde tu vayas, Jesús,
porque bien sé que eres tú
la vida del alma mía;
si tu vida no me das
yo sé que vivir no puedo,
ni si yo sin ti me quedo,
ni si tú sin mí te vas.
Por eso, más que a la muerte
temo, Señor, tu partida,
y quiero perder la vida
mil veces más que perderte;
pues la inmortal que tú das,
sé que alcanzarla no puedo,
cuando yo sin ti me quedo,
cuando tú sin mi te vas.
Himno de la Liturgia de las Horas

REFLEXION

“Nadie se sienta sin familia en este mundo: la Iglesia es casa y familia de todos, especialmente para cuantos están ‘fatigados y agobiados’.”
Catecismo de la Iglesia Católica, 1658.

“Hacerse discípulo de Jesús es aceptar la invitación a pertenecer a la familia de Dios, a vivir en conformidad con su manera de vivir: ”El que cumpla la voluntad de mi Padre Celestial, éste es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mateo 10, 37).”
Catecismo de la Iglesia Católica, 2233.

TESTIMONIO DE LOS SANTOS
·  La solicitud fraterna de los santos ayuda mucho a nuestra debilidad, pues por el hecho de estar más íntimamente unidos con Cristo no dejan de interceder por nosotros ante el Padre. Presentan por medio del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra.
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 956.
·  “No lloréis os seré más útil después de mi muerte y os ayudaré más eficazmente que durante mi vida”.
Santo Domingo de Guzmán
·  “Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra”.
Santa Teresita del niño Jesús 


¿Cómo es el Corazón de Jesús?



Fuente: www.es.catholic.net

Es todo bondad, compasión, cariño, comprensión...Un amor que no se queda en romanticismos y en palabras vacías, sino que se convierte en servicio.

Todos estamos convencidos de que Jesucristo es el hombre más perfecto que ha existido y existirá jamás, y que es, por lo tanto, el tipo y ejemplar de toda humanidad. Y Jesucristo, que nos dio como primer mandato y como distintivo el amor en todas sus dimensiones, es también el modelo acabado de cómo hay que amar.

Hoy los antropólogos, los médicos y los sicólogos se han querido adentrar en el alma de Jesús, para estudiarla a fondo, para descubrir todos los matices de su exquisita sensibilidad. Sobre todo, para captar las modalidades más íntimas de su amor.

El resultado que nos dan esos estudios es que Jesús fue un amante extraordinario. Un amador como no se ha dado otro. Y de una manera tan cabal, que es la suma de la perfección del amor.

No es extraño entonces que Jesús sea también el hombre más amado, porque sus incondicionales han sabido pagarle con la misma moneda que Él usó...

Todos nos hacemos estas preguntas:
-¿Cómo amó Jesús? ¿Cómo era el amor de su corazón? ¿Qué características tenía? ¿Hacia quién iba siempre dirigido? ¿Cómo se comprometía con aquellos a quienes amaba?
Cuando hallamos la respuesta adecuada, nos sentimos arrastrados al amor de Aquél que así supo amarnos a nosotros. El Evangelio es el libro siempre abierto que nos descubre en cada una de sus líneas el alma tan amante de Jesús.

El amor de Jesús fue, ante todo, muy afectivo. Era todo bondad, compasión, cariño, benignidad, comprensión. No lo podía disimular. Se le escapaba el corazón ante los niños, ante la mujer en aquel entonces tan relegada en la sociedad, ante la pareja de los novios de Caná, ante sus discípulos, cuya compañía busca en medio de la angustia de Getsemaní. La manera como abre la Ultima Cena es conmovedora:
- ¡Con cuánta ilusión he deseado comer esta pascua con vosotros!
Y antes de salir para el Huerto les pide a los Doce, y en ellos a nosotros, como un mendigo suplicante:
- ¡Permaneced en mi amor!
Al mismo Judas le llama dolido, pero con toda sinceridad: ¡Amigo!...
Este amor tan apasionado de su corazón se vuelve divinamente celoso de la salvación nuestra. Se declara nuestro Pastor, un Pastor que conoce a cada una de sus ovejas y de las que dice que nadie se las arrebatará de la mano...

Un amor que no se queda en romanticismos y en palabras vacías, sino que se convierte en servicio, expresado en el gesto insólito de arrodillarse a los pies de los discípulos para lavárselos con sus pro-pias ma-nos...
El amor de Jesús tenía, igual que en nosotros y mucho más que en nosotros, una doble vertiente, a saber, a Dios su Padre y a nosotros los hombres.

A los hombres nos ama como a verdaderos hermanos suyos, a todos, sin excluir a ninguno; si alguna preferencia tiene es precisamente con los más alejados, con los pecadores y con los pobres.
Es el suyo un amor generoso, complaciente, dulce y suave, magnánimo y tolerante.
Pero es también un amor que no le deja parar cuando se trata de nuestro bien, y toda su ternura y delicadeza se convierten en audacia, valentía y decisión que no le detienen ante ningún peligro.

Si miramos el amor de Jesús a Dios su Padre, vemos como al fin Dios ha conseguido el objetivo de toda la creación: verse amado como Dios se merece, porque este hombre, su Hijo, es capaz de darle con su hu-mildad y su obediencia todo el honor y toda la gloria que el primer hombre le arrebató con su orgullo y su rebeldía.
Se pasa horas y noches enteras en oración con Dios su Padre.
Se somete a su voluntad hasta aceptar el tormento de la cruz.
Se siente lleno de celo por su gloria y dice no tener más alimento que hacer la voluntad de su Padre Dios.
Este es el amante Jesús del Evangelio. El amor le llevará a la cruz, pero también se atraerá hacia Sí todos los corazones, tal como lo había anunciado:
- Cuando yo sea levantado sobre la tierra, todo lo atraeré a mí.

Así lo entendió aquella artista de París. Avanzada la noche, después de la ruidosa función de teatro, se retira en el hotel a la habitación designada. Colgando de la pared, un Crucifijo de marfil sobre una cruz negra. La artista lo contempla extasiada. Pasan las horas..., amanece, y la pobre muchacha todavía lo está contemplando. Hasta que toma la resolución:
- ¡Fuera la vida que he llevado hasta ahora! En adelante, entregada del todo a Jesús.
Hubo de marchar. Pero en el ébano del Crucifijo habían quedado talladas estas palabras:
- Así ama el amor.
Si se entiende el amor de Jesucristo, se sabe cómo juzgar de los amores que nos brinda la vida. Un amor que Dios bendice no mata el amor de Cristo. Amor que Dios rechaza, es amor que desplaza al de Cristo en el corazón.

El amor de Cristo es un amor muchas veces no correspondido. Pero es también un amor correspondido como ningún otro amor lo ha conseguido nunca...

Todos estamos convencidos de que Jesucristo es el hombre más perfecto que ha existido y existirá jamás, y que es, por lo tanto, el tipo y ejemplar de toda humanidad. Y Jesucristo, que nos dio como primer mandato y como distintivo el amor en todas sus dimensiones, es también el modelo acabado de cómo hay que amar.



sábado, 6 de abril de 2013

Jesús en ti confío


"Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá.
Le prometo además la victoria sobre sus enemigos ya desde este mundo, pero especialmente en la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé como a mi propia Gloria.

Ofrezco a los hombres el recipiente con el cual vengan a obtener gracias en la fuente de la Misericordia.
El recipiente es precisamente esta Imagen con su inscripción:
¡Jesús, en Ti confío!".



La mirada de la Misericordia


"Mi mirada desde esta imagen es igual a mi mirada desde la cruz...

Por medio de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de ser un recuerdo de las exigencias de mi Misericordia, porque la fe, aún si muy fuerte, para nada servirá sin las obras".


Divina Misericordia

Mañana, Domingo 07 de Abril, se celebra la fiesta de la Divina Misericordia.
Su imagen es maravillosa. El Señor bendiciéndonos sujetando su corazón, del cual salen dos rayos.

A petición de su director espiritual, la beata María Faustina preguntó al Señor cuál era el significado de los dos rayos que tanto se destacaban en la imagen.
He aquí la respuesta:

"Los dos rayos representan la Sangre y el Agua.
El rayo claro representa el Agua que justifica a las almas; el rayo rojo representa la Sangre que es la vida de las almas. Los dos rayos salieron de las entrañas de mi Misericordia, cuando sobre la Cruz, mi corazón sumido en la muerte fue abierto por la lanza.

Estos rayos defienden a las almas contra la ira de mi Padre.
Bienaventurado aquel que viva al amparo de ellos, porque no le alcanzará la mano de la justicia divina".


miércoles, 3 de abril de 2013

Elena

Hoy Jesús me hizo un regalo...
Hace unas dos semanas conocí a una mujer en la Iglesia.
Cada día nos encontrábamos como otros más en la misa de las 7pm. Y un día no resistí el impulso de acercarme a ella. Esto, porque lucía tan delgada y temblorosa, que era claro que su salud se encontraba bastante resquebrajada.
Cuando intercambiamos un par de miradas, suficientes para decir:
- Hola-. Sonreír y poner mi mano en su mejilla (por lo cual me creen loca en mi casa cada vez que lo cuento), sentí algo maravilloso...

Fue entonces que me contó que padecía de artrosis: Sus huesos estaban hechos casi polvo...

Muchas veces he oído decir que Cristo se encuentra en cada uno de nosotros, entonces...cómo no sentir especial amor y ternura por un enfermo...
Es como tener a Cristo sufriendo delante de uno...Cómo ser indiferente???...

Pues eso fue lo que sentí...
Sentí como si Dios Padre me estuviera mostrando a su Hijo enfermo...
...Como para no creer,...pero, absolutamente cierto.

Desde aquel día, sentía una gran paz cuando me acordaba de ese momento. Y fue entonces que nos volvimos a encontrar al día siguiente, nuevamente en la misa.
Ella acostumbraba sentarse en una banca situada a un lado, cerca al coro. Y yo en la penúltima banca de la fila del medio, pues mi especie de "claustrofobia", no me permite sentirme rodeada de buen número de gente.
Fue así que sólo nos saludamos desde nuestros lugares y escuchamos la misa completa.
Terminó, me retiré,... sin decirle siquiera: -Adiós...
Al día siguiente asistí con la menor de mis hijas y al verla a ella sentada donde siempre, le conté la historia. Mi hija sonrió de ternura y de vez en cuando le echaba una miradita.
Pero fue entonces que de pronto, se retiró...
Mi hija quedó sorprendida y me dijo: -Mamá, tal vez se siente muy mal.
A lo que yo respondí con una mirada de: -Ay, hijita,...así sufre tanta gente,...pidamos por ellos.
Y entrecruzando las manos continuamos atendiendo la misa.

Durante la Semana Santa, las distintas celebraciones fueron maravillosas, pero siempre me pregunté dónde estaría ella.
No asistió ningún día, ...ninguno hasta hoy: miércoles 3.

Salí de casa más temprano de lo habitual, pues la misa empieza a las 7pm, pero a las 6pm se dan las Confesiones y yo debía estar en la fila.
Descubrí al padre un tanto cansado y pensé en la ardua labor que deben enfrentar.
Cuando terminé de decir todo lo que debía decir, el padre me recordó lo importante de practicar la caridad y sobre todo, la confianza en Dios.

Uds. dirán, cuál es el regalo que me hizo Jesús??...
Pues éste:
Una de mis confesiones fue lamentar el no haberme acercado a aquella mujer la segunda vez que la vi. Haber sentido una "compasión disfrazada" y no haber estado a su lado, sabiendo lo que sufría.
Pensando en ella cada día, me dolía demasiado haberle fallado...
Pero más directamente, haberle fallado a Jesús.

Y sucedió que al arrodillarme a rezar mi especial penitencia, oré fervorosamente, cuando de pronto sentí que alguien se me acercaba...
Grande fue mi sorpresa al descubrir que se trataba de ella. No me veía de lejos, pues se acercó casi hasta tocarme, al sitio donde ella nunca se sentaba, por temor a no poder salir rápido en caso de una eventualidad...

No voy a mentir que fue para mí como si el mismo Cristo estuviera estirando su mano, mirándome con aquellos ojos que no olvidaré...
Fue entonces que me paré y la abracé con fuerte gratitud.
Qué feliz me había hecho el Señor!!!
Qué rápido respondió a mi tristeza y cuánto le importaba que lo haya lamentado!!!!

No tengo casi palabras para agradecer a mi Salvador, lo que se dignó hacer por mí...

Fue maravilloso volver a verla, me senté en su banca, tomamos unas aguas y un biscochito mientras conversamos luego en la cafetería y al final la acompañé a su casa.

Y todo porque durante la misa, a su lado, le dije al Señor (luego de que ella me pidiera que la acompañara de regreso a su casa y que a veces podíamos venir juntas):

"Sí Señor,... si tú me pones esto, yo te digo: Sí.
Yo la acompañaré las veces que sea necesario y quizás pase por ella si lo necesita.
Porque su deseo de venir es también fuerte"...

Me siento privilegiada,... pero no por ser más importante,... sino porque Cristo Jesús ha puesto sus ojos sobre mí. Y espero con toda el alma que nunca los aleje.

...Fue maravilloso reencontrar a aquella solitaria mujer que a paso lento acude a la misa cada día...
...Fue mi regalo.
                              ...Ese regalo llamado:  Elena.










sábado, 30 de marzo de 2013

No basta

No basta, para ser salvo, no matar, o no robar...
También se debe cuidar diferentes aspectos de nuestra vida que en el fondo y claramente, dañan a nuestros semejantes.

Estos se resumen en los siguientes:

-No hablar mal de nadie.
-No juzgar o prejuzgar.
-No entrar en chismes.
-No tomar como preferidos los temas de la vida de los demás.
-No creernos superiores a otros.
-No sentirnos mejores que todos.
-No confiarnos de llevar una vida aparentemente tranquila y en paz.
-No poner nuestro corazón en las cosas materiales.
-No caer en excesos, sean de comida, bebida, y placeres carnales.

Y más bien esforzarnos en elegir lo siguiente:

-Tener una sonrisa para todo aquel que necesite nuestra ayuda.
-Defender el respeto a los demás.
-Hablar siempre sin despreciar a nadie.
-Tomar como preferidos los temas que agraden a Dios.
-Saber que todos somos iguales y que es el corazón lo que nos diferencia.
-Hacer actos de caridad, no ignorar una limosna y compartir con alegría.
-Comer, beber y amar lo justo. Lo necesario para dormir siempre tranquilos.
-Buscar mejorar nosotros mismos antes que esperar que mejoren los demás.
-Elegir la paz antes que la discordia.
-Tolerar por amor a Cristo los defectos de los demás.
-Perdonar como queremos ser perdonados por el Padre.

En conclusión, recordar siempre la letra de la vieja canción:

"Un mandamiento nuevo nos dio el Señor, ...que nos amemos todos como Él nos amó".






viernes, 29 de marzo de 2013

El Amor de los Amores

Hoy viernes Santo, un minuto para las doce comparto que ayer viví una experiencia única y maravillosa...
En la adoración al Santísimo, alrededor de las 9pm., me arrodillé ante el Señor, como lo he hecho en varias oportunidades y luego me senté.
Por más que quise continuar de rodillas, éstas comenzaron a doler diciéndome: Ya es hora de que te sientes...
Todo esto porque lo maravilloso, algo que no olvidaré, vino después.
Permanecí observando el altar donde estaba colocado Jesús Sacramentado y fue entonces que, ayudándome a reconocer que era el mismo Cristo quien estaba ahí realmente, se dio inicio a la sublime adoración de dos horas.
Qué quiero decir con esto? Pues nada más sencillo que el Señor allí manifestado se me mostró con un amor grande y hermoso. Y fue entonces que hablamos de mucho y de poco...

Le pregunté qué quería de mí... Qué debía hacer por Él... A lo que me recordó que algo tengo pendiente hace un tiempo. Un asunto que descuidé sin querer, pero que está ahí y debo atender...
Le dije cuánto lo amaba...cuánto deseaba llegar algún día hasta Él...y entonces sentí que me transmitía:
"Para todo hay tiempo"...

Su mirada, sin ojos, traspasaba mi alma...
La luz de las velas que lo iluminaban no era más fuerte que la luz de su ardiente y amoroso corazón...
Pedí, sí...pedí por tantos que no lo conocen...por aquellos que lo rechazan...porque mi amor y mi fe aumenten...
Pero las palabras fueron poco a poco terminándose...disminuyendo hasta desaparecer...
Y fue entonces que su Gloria, dedicada a las almas que tenía enfrente, inundó y calló toda lengua y toda mente...
Silencio en el templo...y la vista puesta en cada uno...

Quise ver la hora para cuidar de no irme tan tarde, pero entonces sentí:  No, yo sabré en qué momento retirarme...Hasta que Tú dispongas...hasta que Tú mismo me digas: "Ya ve a casa"...
Y así fue... Luego de una media hora, aproximadamente, vinieron a mi mente las palabras: "Ya, Tania,...ya tienes que irte"...
Y pensé: Será el momento?...Ya debo irme?...
Y descubrí que sí, porque de pronto comencé a pensar en mis hijas, en mi madre y en mi esposo que estaban allí y que no requerían nada urgente, pero sí requerían de mí.
Cuando pensé en mi familia fue cuando supe que el Señor había terminado de hablar conmigo...

Hace unos meses, acudiendo a la Confesión, un sacerdote maravilloso me dijo: "Ora a tiempo y a destiempo". Entonces entendí que debía orar a cada momento...siempre...
Y la manera de lograrlo fue acudir a la Iglesia a diario...
Lo comparto con Uds.: Yo voy a la misa siempre. Cada día, todos los días. Excepto si algún deber impostergable con mi familia me lo impide....
Comencé a tener sed de Cristo,...de su Palabra,...de su Cuerpo y su Sangre,...de su Amor y Perdón,...de su Paz...
Y eso me cambió la vida...
No soy una santa, pero quisiera serlo...Por la única razón de que nunca quisiera ofender a Aquel que lo dio todo por mí... Al contrario,...quiero hacerlo sonreír siempre... Amarlo y conocerlo ya desde aquí...
Y mientras más lo conozca, más llenará de amor mi corazón por Él...

...¡¡Felices Pascuas a todos!!...
...No lo olviden: ... Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

Un agradecimiento especial al Padre Fernando Jansen, quien me condujo a los brazos del Amor de los Amores...





miércoles, 27 de marzo de 2013

Mi corazón arde por tu Amor!!

Buenos días Señor Jesús.
Gracias por este día en especial, porque hoy cumple años el segundo de mis hijos, y siento que es una bendición. Un regalo grande del Padre...
Quiero agradecerte también por cada día que he salido y regresado a casa junto a los míos.
Y por cada alma que pusiste en mi camino. Porque pude aprender y enseñar algo maravilloso.
Y descubrí que, aunque hayan muchos que no te abran las puertas de su corazón aún, sí quisieran esa paz que han oído que Tú das.
Es como...pisar el cielo con un pie y no querer dar el siguiente paso.
Señor, Cristo, Cordero de Dios, apiádate de aquellas almas y toma sus manos para que continuen caminando.
Y así puedan sentir mucho del cielo ya en esta vida...

Mi corazón te reclama a cada instante...Tan fuerte como los llamados insistentes de los hijos cuando quieren algo. Es entonces que, para calmar mi inquietud, le doy cabida a la oración. A las palabras de tus ministros en la Santa Misa. Y descubro y reconfirmo que hablar contigo es la sensación más maravillosa, casi indescriptible, que puede existir...

Espero Señor y deseo, lo mismo para cada ser del planeta...


martes, 26 de febrero de 2013

Cuaresma

                          
 Saben que la Cuaresma es tiempo de Conversión?...
Nos encontramos en este momento y no es necesario ser ministro o monjita para decirle sí al Señor.
En donde quiera que te encuentres, seas mamá, papá, hermano, jefe, empleado, rico, pobre, justo o pecador, Jesús, el Hijo de Dios te llama para que lo sigas.
No te pide desprenderte de lo que tienes, yo lo entiendo así,  te pide que no pongas tu corazón en las cosas.
Que compartas, que seas generoso, que tengas misericordia de tu prójimo, que no cierres tu corazón al sufrimiento,... que le hables, y sobre todo, que lo escuches en silencio...

Hagamos un alto y pensemos,...qué estoy haciendo para hacer sonreir a mi Salvador?...

...Una cita de Corintios a recordar siempre: 
   1ra. Carta, cap.6, 12

"Todo me está permitido, 
pero no todo me conviene.
Todo me está permitido, 
pero no me haré esclavo de nada".