lunes, 16 de octubre de 2023

Tiempo

 El tiempo que dure nuestro peregrinar en esta tierra tiene que ser fructífero...

Amar, perdonar, ayudar... preguntar quién nos necesita...

En nuestras mismas familias podrían haber muchos que requieran una llamada,... un abrazo,... una sonrisa..., ser escuchados...

También quizás quienes necesiten alguna ayuda económica... y no lo imaginamos...

Si nada nos hemos de llevar más que nuestras obras... ¿no queremos tener el alma plena de obras buenas cuando sea presentada ante Dios, nuestro Señor?...

Es corto el tiempo que tenemos en la vida para obtener bendiciones del Cielo.

Y la felicidad más grande siempre va a ser el amor. El amor con el que tratemos a los demás, con el que ayudemos, con el que perdonemos...

Más el amor absoluto y perfecto siempre será el amor de Dios. En el cual somos envueltos y observados aquí en esta vida, y deseados y anhelados con una fuerza y potestad que lo cubre todo y lo abarca todo...

Aquel amor será descubierto al fin un día... un tiempo en la eternidad, para nunca más separarnos de él.

Todo es posible... para el que cree.



viernes, 16 de diciembre de 2022

Vida

 Recuerdo a mi papá... a mi mami.. mis abuelos, algunos tíos, un primo,... amigos,... tantos que estuvieron en esta tierra como nosotros..., amando, riendo, soñando,  gozando a sus familias, llenos de propósitos y luchas..., algunas victorias, y fracasos... lo que experimenta todo ser humano en esta vida. Y al recordar sus sonrisas recibidas doy gracias..., a Dios, a ellos y al Espíritu que me inspira.

Estamos tan acostumbrados a despertar cada día que lo tomamos como algo normal... sin siquiera pensar que es un regalo divino.

Cada abrazo, cada día, cada amanecer, se los debemos al Padre del cielo. Él, que nos ama siempre y nos tiene en la palma de su mano. Aquel que envió a su Hijo a morir en la Cruz en expiación del pecado que cometieron nuestros primeros padres. Como dice Santa Teresa de Calcuta: para quien quiere creer, tengo muchas razones; para el que no quiere, no tengo ninguna.

Qué amor tan grande nos tuvo Jesús cuando vino al mundo... nos dejó un maravilloso legado de paz y vida verdadera... y se entregó a sí mismo hasta la muerte... una cruel y salvífica muerte. Su amor por nosotros le impedía hacer menos...

Cuánto amor!!... un amor que es eterno... y que nos abrió las puertas de la felicidad completa junto a nuestros seres queridos y tantos en la humanidad a lo largo de la historia que también fueron elegidos para vivir en la Luz eterna.

Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él se entrega en cada Eucaristía. ¡Nos espera en el Santísimo Sacramento! 

El Amor de los amores desea ser mas amado. ¿Qué estamos dispuestos a hacer por Él?


"Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama" (Mateo 7, 7 - 8) 🙏








lunes, 14 de noviembre de 2022

La libertad es para elegirte, Señor

 Señor tú me sondeas,... me conoces y me perdonas tanto...

Siempre esperando... siempre amándome... mirándome con esos ojos de amor. 

Tu luz alumbra la claridad misma porque ni la luz del sol se compara con la Luz del espíritu que eres tú mismo, Señor.

Estás a mi lado y no te veo, pero te siento, te percibo...

Tu amor es muy bonito, no se puede explicar con palabras humanas. Solo el corazón que nos diste lo puede entender.

Nos hablas y solo te oiremos si hacemos silencio en el alma. El bullicio del mundo y sus preocupaciones nos alejan de ti.

Pero aquí estamos, Señor. No permitas que nos alejemos de ti... somos ovejas de tu rebaño.

Nuestros ojos están fijos en tu misericordia.




miércoles, 20 de julio de 2022

Jesús toca a nuestra puerta

 Mis hijos están en sus quehaceres fuera de casa. Y hoy me siento mejor luego de un tiempo de reposo que el Señor me envío, solo Él sabe por qué.

Sentí mucho fastidio en varios momentos,... pero cuando elevé mi espíritu, aún debilitado por la enfermedad, descubrí que todo viene del cielo para nuestro bien.

Y cuando más acepté no poder salir, seguir una dieta obligada, y aún que se malogre el televisor... 

Sí, oh!, que terrible me pareció por unos segundos... hasta que lo vi claramente. Sí tú quieres Señor, que se malogre, que así sea... total... y fui visualizando en mi interior que así sería... tremendo televisor de 55 pulgadas que compró mi esposo... pero sucedió que cuando me resigné a privarme de él, fue cuando más paz sentí en aquel momento. Y fue bonito. No puedo negarlo.

Transcurridos unos quince minutos llegó mi segundo hijo de su trabajo. Entró como siempre a saludarme y le conté. Preocupado desde niño por mi bienestar, recuerdo aquella vez que a sus siete años me quitó la escoba de las manos para matar, en mi lugar, a una gigantesca araña. Claro, gigantesca para mí. Estaba dispuesta yo a matarla con los ojos casi cerrados para no ver aquel traumático episodio. Y mi pequeño hijo al ver mi miedo, en un acto de amor hermoso, muy grande, tomó mi lugar.

Puesto al tanto de lo ocurrido con el televisor, se acercó a desenchufarlo, enseguida lo conectó, lo prendió y se arregló. Yo, feliz, y él contento de haberme podido ayudar una vez más.

El Señor sabe qué nos envía y en qué momento, sea grande o pequeño, y aceptarlo es la única manera de enfrentarlo con paz y valentía. Con amor. Sabiendo que no estamos solos y que su poder, su presencia, su omnipotencia son tan grandes que no se pueden medir y ni siquiera comprender humanamente. Pero tan real. 

Jesús es el Redentor del mundo y nos espera siempre para conversar y conocernos más.

Nunca cerrará las puertas de su Corazón a ninguno, por muy grandes que fueran sus pecados. Porque es la misericordia misma. 

Aquella voz que te dice que no... que no eres digno de Él, que eres muy pecador, que has hecho lo peor, que no hay solución, ¡deséchala!, porque no es Su voz. Es la voz del enemigo que se esforzará hasta el último día para alejarnos del amor y misericordia de Dios.

Yo soy del equipo de Jesús. Y si tú también quieres serlo, pues, ¡adelante! Pídele que te inscriba. 

Cuéntale de tu vida y ¡verás qué Entrenador vas a tener!







viernes, 8 de julio de 2022

La lucha espiritual se gana con Jesús

A través de mi vida he podido constatar que la lucha que tenemos en esta tierra es, ante todo, espiritual. Fuerte e implacable. No se rinde. No termina. Pero quien quiera combatirla con determinación y confianza debe recurrir a la fe. Se puede. Es mas, es un arma poderosa que no se agota si se busca y encuentra la fuente de su poder: Dios.

Si. Nos sentiremos muchas veces en el suelo. Y nos levantaremos de Su mano. Porque quien busca, encuentra. A quien toca, se le abre. Quien pide, recibe.

Es la historia de mi vida y lo será hasta el último día. Como la de muchos... como la de tantos.

Estoy aquí porque Jesús, nuestro Redentor y amigo fiel, me ha sostenido siempre. Me ha levantado y me ha sonreído cuando solo he sabido mirarlo con el alma... sin saber qué decir... clamando por su misericordia y ayuda.

Me ha perdonado tanto. Y lo sigue haciendo. Cuenta conmigo y se que sin Él no sería posible nada. Su amor es tan grande que siempre acompaña. Espera. Y acude a quien lo busca. Responde. Actúa.

Aún si la fe no fuera grande. Aún si fuera inexistente. Llámalo. Cuéntale tu angustia. Tu clamor. Pídele ayuda y espera. Él se hará presente en tu vida de una manera poderosa y suave. Y te envolverá en su amor infinito. Tú lo reconocerás y sonreirás de alegría y gratitud. Luego de que tu alma lo alabe y sienta que todo es posible a su lado. 

Sus milagros son inconmensurables. 




lunes, 1 de febrero de 2021

Con Jesús en la eternidad

 

La vida es increíble. 

Es bonita, es difícil, es corta, larga. 

Reímos, cantamos, bailamos, lloramos, abrazamos, amamos; gozamos con la felicidad del otro, nos conmovemos con sus ilusiones, alegrías, sus retos cumplidos, sus confesiones de inseguridades abiertas y vencidas. 

Tanto en común y tanto que nos hace diferentes, pero a la vez muy hermanos.

La vida es una, nos abraza y recibe. Hay tanto que disfrutar, que compartir, que entregar...

Y lo mejor es que no termina aquí.

El Padre de todos los hombres nos amó tanto y nos ama siempre, y fue por eso que envió a su único Hijo a ser sacrificado, por amor, por nuestros pecados. Aquellos pecados cometidos desde la creación del ser humano hasta el fin de los tiempos. Todos conocidos por Él y por su amado Hijo, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.

Las puertas del Reino están abiertas. Solo queda ver quiénes entrarán en él...

La invitación está hecha. La deuda pagada, el Amor esperando el momento destinado para cada uno.

Si elegimos pasar la eternidad en la dicha y bienaventuranza de la felicidad junto a Dios y a muchísimos otros hermanos que lo elegirán, gozaremos de una alegría y paz incomparable, bendita, real y absolutamente posible.

Si decidimos que somos invencibles, que estamos bien, que lo podemos todo, que lo pudimos todo sin Él, pasaremos la eternidad lejos de Él. 

Si Dios es amor, ¿qué es lo contrario?, si Dios es perdón, ¿qué es lo contrario?, si Dios es misericordia, ¿qué es lo contrario?, si Dios es luz, ¿qué es lo contrario?...

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Juan, 14, 6), dijo el Señor. 

¿Qué es lo contrario? Perdición, mentira y muerte.

La misericordia de Dios es grande y permanentemente se encuentra a la espera de que le hablemos, que le contemos nuestras angustias y alegrías, que le permitamos formar parte de nuestra historia y lo elijamos como el gran compañero.

¡Nos ama!, no ama nuestro pecado, pero nos ama a nosotros, sus hijos únicos e incomparables.


Jesús, ven..., acércate a mí, muéstrame quién eres, Hijo de Dios y Salvador de la humanidad.

No me dejes solo, lava mi pecado, limpia mi corazón. 

Tú, que resucitaste a Lázaro, ¡háblame y ten compasión de mí!

 

Entonces,  ¿una vida aquí con Él y la eternidad para amarlo y ser felices para siempre?

O, ... todo lo contrario.










jueves, 22 de octubre de 2020

Tú me salvas, ¡Señor!

Innumerables caídas. 
Poderosas ayudas celestiales.

Cuántas veces, Señor, has demostrado estar atento a mis súplicas, 
a mis ruegos, a mi llanto sin lágrimas. 
Cuántos momentos de oscuridad y desolación.
De mirar mi nada, y, a la vez, sentir mi filiación divina.

Soy toda tuya. Me has redimido con tu Sangre. 
Con tu muerte en la Cruz. 
¡Jamás seré abandonado por ti!
Permanecerás a mi lado.

Gracias Nazareno. 
Gracias por abrirnos las puertas de tu Reino. 
¡Gracias! porque allí, nuestras alegrías serán eternas contigo.





lunes, 18 de noviembre de 2019

El Sacrificio de la Santa Misa


La Santa Misa es lo más maravillosos que nos dejó el Señor antes de partir al Cielo.
Cada vez que un sacerdote celebra la Eucaristía, se le ofrece al Padre el sacrificio de su Hijo amado en la Cruz por la redención del mundo. Y es como si nosotros nos hiciéramos presentes en aquel momento que tuvo lugar hace más de dos mil años.

El sacrificio, la oblación del Cordero Inmaculado, tuvo lugar una sola vez, pero la celebración de la Santa Misa hace posible que Él descienda a las manos de un hombre mortal, manos consagradas por un Obispo, sucesor de los apóstoles, para que repita las palabras que dijo Jesús en la Última Cena con los doce:
Tomen y coman todos de él porque éste es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.
Tomen y beban todos de él, porque éste es el Cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por ustedes y por MUCHOS para el perdón de los pecados. Hagan esto en conmemoración mía.

Hemos reparado todos que ahora se repite la palabra MUCHOS y no TODOS LOS HOMBRES, como se decía antes?...
Antes de este cambio, al decir TODOS LOS HOMBRES se hacía referencia a que TODOS tendríamos la posibilidad de ser salvados por los méritos del Sacrificio de Cristo en la Cruz y así ser herederos de su Reino en el Cielo. Claro está, reconociéndolo como nuestro Salvador, cumpliendo los mandamientos de la ley de Dios, las bienaventuranzas, obras de caridad, llevar una vida de sacramentos,... no se trata de una lista de deberes por cumplir, se trata de buscar y encontrar, llamar a la puerta y ver que se abre, pedir y recibir...
El Señor siempre está a nuestro lado.

El término MUCHOS nos toca hondo porque hace referencia de que no todos se salvarán. Únicamente muchos.
Personalmente me estremece el alma pensar que esto es una realidad. Y como anhelo en lo profundo, formar parte de aquellos MUCHOS, estoy dispuesta a hacer lo que El Señor me pide.
Sin olvidar que el espíritu está dispuesto pero la carne es débil. Y sin oración no llegaré ni a la mitad.

Oración, el rezo del Santo Rosario diario, como lo pidió María, nuestra Madre, en su aparición en Fátima, Portugal, la Santa Misa, confesión frecuente, lectura de la Biblia, visita al Santísimo, lectura de libros espirituales, obras de caridad empezando por casa, perdonar, rogar por vivos y muertos, confiar y amar a Jesús y María sabiendo que ellos nos aman mucho y glorificar a la Santísima Trinidad con nuestras vidas. Que Dios nos ayude a caminar siempre en su presencia con un corazón limpio, es decir, un corazón que desea amarlo y todo lo bueno que hace lo reconoce como venido de Su mano.

Unidos en oración.
En Cristo Jesús y María Santísima.



Alma de Cristo




Alma 
de
Cristo


          
Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe 

por los siglos de los siglos. 

Amén.

martes, 15 de octubre de 2019

De las cartas de San Cipriano



Dios nos contempla, 
Cristo y sus ángeles nos miran, 
mientras luchamos por la fe.

Qué dignidad tan grande, 
qué felicidad tan plena es luchar 
bajo la mirada de Dios y ser 
coronados por Cristo.
(Carta 58)


miércoles, 28 de agosto de 2019

San Agustín

Hoy la Iglesia celebra a San Agustín, el obispo de Hipona, Doctor de la Iglesia.
Solo decirte: Ruega por nosotros y por todos aquellos hijos que, como tú en su momento, llevan una vida disipada y sin sentido. Que la infinita misericordia de Dios los sane y transforme en hombres y mujeres de bien, servidores de Jesucristo y María, nuestra Madre.
Amén.


martes, 17 de julio de 2018

Hasta pronto mamá

Sucede en la vida de todo ser humano que las experiencias vividas sobrepasan a veces las propias capacidades de control y equilibrio personal. Dando lugar al agotamiento absoluto físico y mental, ...lo que requiere a gritos de un tiempo de descanso, reparador y renovador en todas las extensiones de las palabras...

He deseado escribir desde hace mucho, pero siempre se presentaban esos compañeros de la vida que todos conocemos... el ahorita no tengo tiempo,....el después,.... el no se que decir,... y el estoy cansado.

Se cumplieron cinco meses desde que mi mamacita querida partió al encuentro del Señor...
En medio de una dura batalla contra mi misma, para entregarle lo mejor en el tiempo de su enfermedad, aceptando que ya ella no era la misma..., nunca estuve sola...
En las buenas y en las malas..., Jesús, el Mesías,... el Hijo de Dios vivo...., estuvo siempre conmigo.

Aún lloro al no poder besar, escuchar y abrazar a mi madre...., pero lloro aún más al recordar y descubrir lo mucho que me amó.
Yo, con todo el amor que rebalsaba de mi corazón por ella..., no tuve un amor más grande que aquel que ella tuvo por mí...

Esto conmueve lo más profundo de mi existencia...
Cuánto me amó!...
Cuánto!!...

Solo Dios pudo recompensar aquel amor infinito y bendito que nos tuvo nuestra madre...

Gracias mamá...
Te amaré eternamente...



miércoles, 28 de febrero de 2018

¡¡Dame lo que me pides, y pídeme lo que quieras!!

"Señor, dame lo que me pides y pídeme lo que quieras!!... -
repetía San Agustín en su debilidad ante las pruebas de la vida...
Y esto es lo que todos debemos decir siempre.

Señor, si quieres que sea fuerte, dame fuerza!...
Si me quieres paciente, dame paciencia, Señor!...
Si es de mí que necesitas perseverancia y fidelidad,
no me permitas que me rinda o te traicione....!

La Iglesia Triunfante que la conforman los santos en el Cielo
está unida a nosotros, la Iglesia Militante y también a la Iglesia
Purgante, que son las Benditas Almas del Purgatorio...,
almas ya salvadas por la infinita misericordia de Dios y su
arrepentimiento por todos sus pecados...
Somos las tres un Gran Equipo y estamos conectados en la
oración y el amor redentor de Cristo.

Recemos siempre por todos y cada una de ellos.
Y no recemos tan solo por los que creemos buenos,...
pidamos con toda el alma por tantos que habitan el mundo
con un corazón endurecido, en lo mucho o en lo poco...
recordemos que ninguno está exento de pecado...
ni tú... ni yo...

¡¡Alabado seas Señor porque tu amor lo puede todo!!
¡Gracias también bendito San Agustín!



viernes, 9 de junio de 2017

Hoy te pido...


Señor, hoy te pido que inundes mi corazón 
de tu misericordia y fuerza, 
para darle a mi madre todo lo que necesita. 

Especialmente amor, tiempo y alegrías...

Te amo, Señor... 
Ayúdame a demostrártelo con mis obras.

Amén





domingo, 30 de abril de 2017

Salvando almas

Como bien lo anunció la Santísima Virgen en su aparición en Fátima, Portugal, hay muchas almas que van al infierno porque no hay nadie que rece por ellas.

Somos concientes de lo que ésto significa??...
Almas que se condenan porque no quieren creer en un Dios bueno, en un Dios misericordioso. Porque la ley o insignia de sus vidas es el odio, el resentimiento, la venganza y la muerte.

Aquellos son nuestros hermanos. Jesús, el Cristo, también entregó su vida por ellos. Oró por ellos, y sudó sangre en Getsemaní cuando pudo ver que no se salvarían.
Que no todas las almas se salvarían...

¿Qué podemos hacer para salvarnos a nosotros mismos?
Amar.  Amar, amar y solo amar.
Y los frutos serán la ayuda. Sacrificarnos por los demás.
Servir. No pensar en nosotros antes que en nuestros semejantes.
Colaborar. Hacernos presentes cuando se necesiten nuestras manos.
Dejar de comer, si es necesario, por alimentar al otro.
Sonreír. Entregarnos nosotros mismos en cuerpo y alma por amor a Quien lo dio todo por la humanidad.

¿Qué podemos hacer para salvar a los demás?
Ofrecer a Dios nuestro trabajo. Nuestro sufrimiento. !Nuestra vida!
Hablarles de Jesús. De la esperanza en vivir para siempre si se mantienen en el amor.
Del valor de su sufrimiento que los llevará al Reino eterno. Donde nunca existirá el odio y la miseria. El llanto y el miedo. El hambre y el frío.
!Porque el amor misericordioso de Dios es infinito por cada uno de ellos!

Pero no olvidar jamás que nada debe ser impuesto.
Siguiendo a Jesús, nuestro Redentor y Maestro fiel, no juzguemos a nadie.
No somos nadie para juzgar y mucho menos para sentirnos superiores a ningún otro.

Por último, pero no menos importante, muy por el contrario, creo firmemente que va de la mano de nuestras obras: La oración.
Orar con el alma. Orar con el corazón. Por quienes tienen hambre. Hambre y sed también de justicia. Para que sus corazones se mantengan puros. Fieles a Aquel que todo lo puede.
Orar con todo nuestro ser y con todas nuestras fuerzas por la salvación de la humanidad.  Por la conversión de quienes tanto sufrimiento causan al mundo.
Por quienes derraman sangre. Por aquel que se sienta quizás muy cerca de ti y te causa miedo.
No lo desprecies: ora por él como si oraras por tus hijos, por tus hermanos. Por la más grande e importante de tus intenciones. Y ora con fe. Porque Jesucristo, el Salvador, te escuchará y en Su nombre y por amor, podrás lograr su conversión y salvación. El será quien salve porque creíste que así sería.

!Imagina esas almas dando gloria a Dios en el cielo!
Tu felicidad y pago debe bastar solo con ésto.

El Señor es maravilloso y está vivo.
Sólo desea que tú lo sepas y lo tengas muy claro.

!Cantaremos algún día las alabanzas eternas al Señor!
En su infinita Misericordia nos escoja entre sus elegidos.
Y también escoja a los que hoy son considerados como últimos...

Que Su bendición, Su abrazo y Su fuerza sea siempre con todos nosotros.






domingo, 16 de abril de 2017

¡Verdaderamente ha resucitado!

¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?...
¡¡Cristo ha resucitado!!
¡¡¡Verdaderamente ha resucitado!!!



Que tu Resurrección, Señor, sea la esperanza siempre viva en nosotros de reunirnos contigo después de esta vida.


miércoles, 5 de abril de 2017

Contigo estamos seguros

Hoy pedí oraciones por alguien muy querido que atraviesa momentos difíciles. Los más difíciles de su vida. Y la misericordia de Dios no se hizo esperar. Recibí ofrecimientos extras de oraciones, es decir, llamadas de amigos con quienes no hablo desde hace mucho tiempo que se comprometieron a orar también.

En medio de mi pena al imaginar el sufrimiento de mi amiga, le dije al Señor:
Jesús, en ti confío... ya no me preocuparé más...
Tú deseas que confiemos en ti..., así será Señor...
Yo confío en ti...
No quedaré defraudada.

Y me dispuse a hacer mis deberes.
Fue entonces que alrededor del medio día la llamo y la encuentro tranquila y hasta riendo.
Enseguida me da detalles de lo sucedido en estas pocas horas del día que manifestaron grandemente que Dios siempre nos escucha. Que nunca estamos solos. Que lo imposible se hace posible a su lado.
Pero eso sí. Nos pide una cosa...
Creer.

Por la entrañable misericordia de Dios hemos sido creados y redimidos.
Él siempre escucha atentamente cada plegaria, cada ruego, cada llanto...
A pesar de conocerlo todo aún antes de que suceda, quiere que se lo pidamos porque respeta nuestra libertad. No nos obliga a nada...

¡Busca y encontrarás! ¡Llama y se te abrirá!...
Porque el que busca encuentra y al que toca se le abre.

Jesucristo es la verdadera felicidad, el yugo suave, la carga ligera.
El Rey de reyes que nos invita a conocerlo ya desde esta vida.
A pregustar las delicias del Cielo.

Confío en ti Jesús, hijo amoroso del Padre, que protegerás contra todo y contra todos a esta amiga mía tan querida y comprada a tan alto precio:
El precio de tu bendita, y redentora Sangre.



jueves, 23 de marzo de 2017

Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad.

Jueves 23 de marzo de 2017.
Ha sido un largo tiempo sin escribir.
Dedicada a una nueva misión que me encomendó el Señor, he descuidado estos espacios donde El también espera que mis palabras, es decir, Sus palabras, lleguen al mundo.

Tenemos todos una misión que cumplir.
Solo que a veces creemos que tendremos mucho tiempo por delante para hacerlo...

Señor, lo que quieras, cuando quieras, como quieras.
En mi debilidad, ... encuentro tu fuerza.







sábado, 31 de diciembre de 2016

Gracias Señor!

¡Gracias, Señor por todo lo que nos diste este 2016!

Por tu Amor y Misericordia.
Por tu Luz.
Por tus abrazos y caricias.
Por tu perdón.
Por cada oración.
Por las correcciones recibidas.
Por tu infaltable compañía.
Por nuestras conversaciones.
Por mis debilidades que me enseñaron que nada soy sin Ti.
Por las alegrías y tristezas.
Porque en cada una pude reconocer tu misterio de salvación.

Gracias te doy por todo lo que no me diste Señor...
Sólo quiero lo que tú quieres para mí.

Dos cosas te pido para este 2017:
Que sea yo tu soldado fiel que combata por Ti y la Verdad,
con la caridad como baluarte y la humildad como escudo.
Y que mi corazón, mi mente y mi alma jamás dejen de amar.

¡Gracias, Señor!




En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: 
«¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?» Jesús llamó a un niñito, lo colocó en medio de los discípulos,y declaró: «En verdad les digo: si no cambian y no llegan a ser como niños, nunca entrarán en el Reino de los Cielos. 

El que se haga pequeño como este niño, ése será el más grande en el Reino de los Cielos.Y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe. 

El que hiciera caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le amarraran al cuello una gran piedra de moler y que lo hundieran en lo más profundo del mar.

¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Tiene que haber escándalos, pero, ¡ay del que causa el escándalo!

Si tu mano o tu pie te está haciendo caer, córtatelo y tíralo lejos. Pues es mejor para ti entrar en la vida sin una mano o sin un pie que ser echado al fuego eterno con las dos manos y los dos pies.

Y si tu ojo te está haciendo caer, arráncalo y tíralo lejos. Pues es mejor para ti entrar tuerto en la vida que ser arrojado con los dos ojos al fuego del infierno. 

Cuídense, no desprecien a ninguno de estos pequeños. Pues yo se lo digo: sus ángeles en el Cielo contemplan sin cesar la cara de mi Padre del Cielo.
(Mateo 18, 1-10)

jueves, 22 de diciembre de 2016

Poema a Jesús

Qué quiero mi Jesús?
Quiero quererte.
Quiero cuanto hay en mí del todo darte,
sin tener más placer que el de agradarte,
sin tener más temor que el de ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte.
Quiero dejarlo todo por buscarte.
Quiero perderlo todo por hallarte.
Quiero ignorarlo todo por saberte.

Quiero, amable Jesús,
quiero abismarme en ese dulce abismo de tu herida
y en tus divinas llagas abrasarme.
Morir a mí, para vivir tu vida.
Perderme en ti, Jesús, y no encontrarme.

(Calderón de la Barca)